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Várices de las piernas, ¿pueden prevenirse?


miércoles 10 de abril de 2019

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Las várices se localizan habitualmente en las piernas, aunque también pueden formarse en otras partes del cuerpo como en el recto (hemorroides); estas últimas no están relacionadas con las várices de los miembros inferiores y requieren tratamiento por un gastroenterólogo.

¿Cómo se producen?

Se producen por una alteración de las válvulas venosas, que son formaciones que permiten mantener el flujo de sangre en un solo sentido, desde los pies hacia el  corazón y, a su vez, impedir la vuelta de esta hacia los pies por efecto de la gravedad (reflujo venoso). Este fenómeno induce dilatación progresiva de las venas de los miembros inferiores.

El diagnóstico de várices es fundamentalmente clínico pero puede confirmarse posteriormente con otras pruebas como Eco-Doppler.

¿Pueden prevenirse?

En sentido estricto, la prevención de las várices no es factible, pero cuando se tienen antecedentes familiares o existen factores de riesgo que incrementen las chances de su posible aparición, se pueden instrumentar una serie de medidas para retrasar su aparición o progresión y mejorar sus síntomas, si ya estuvieran presentes.

  • Evitar sobrepeso.
  • Realizar ejercicio. La movilización de los músculos de las piernas ayuda a impulsar la sangre hacia el corazón, evitando que se acumule en las zonas más bajas de piernas, lo cual se asocia a pesadez y cansancio de pantorrillas y en ocasiones acumulación de líquido (edema) en los tobillos. En general, uno de los mejores ejercicios para las piernas son las caminatas y en su defecto el caminar sobre la cinta ergométrica. En caso de no poder realizarlos por indicación médica, la bicicleta fija y la natación pueden ser buenas alternativas.
  • Evitar el cazado ajustado, plano o con tacones muy altos, ya que pueden dificultar el retorno venoso restando eficacia a la musculatura de las piernas. Se recomienda utilizar calzado amplio y cómodo, con un tacón de entre 3 y 5 cm.
  • No permanecer mucho tiempo sentado o de pie sin moverse. En caso de que por el trabajo sea imprescindible hacerlo, dar cortos paseos periódicamente y cambiar la posición de las piernas con frecuencia. También debe evitarse estar sentado con las piernas colgando.
  • Dormir con las piernas ligeramente levantadas.
  • En trabajos que requieren estancias prolongadas de pie o sentado, se debería considerar el uso de medias elásticas de compresión graduada.

Tratamiento

En muchos casos, el tratamiento estará destinado a aliviar la sintomatología y evitar o retrasar su progresión. En otros, las várices pueden extirparse con inyecciones, láser o cirugía, aunque con frecuencia las mismas tienden a recurrir.

Fuente: Hospital Privado Universitario de Córdoba