Los calambres musculares se presentan cuando un músculo se tensiona (contrae) sin intención y no se relaja. Cualquier zona puede presentar estas contracciones involuntarias y pueden afectar uno o más músculos a la vez.
Muchas personas que realizan ejercicios han sufrido este malestar en medio de un partido o después de un entrenamiento intenso y en estos casos se los denomina Calambres Musculares Asociados al Ejercicio (EAMC).
Áreas más afectadas:
- Parte posterior de la pierna / pantorrilla
- Músculos anteriores y posteriores del muslo
- Pies
- Manos y brazos
- Abdomen y a lo largo de la caja torácica
¿Cómo podemos prevenirlos?
- Hacer estiramientos para mejorar la flexibilidad
- Adaptar las cargas de entrenamiento (volumen e intensidad) a las propias capacidades, durante la práctica de deportes o ejercicio físico.
- Previo a la actividad física, realizar una correcta entrada en calor.
- Mantener correcta hidratación y nutrición.
¿Cómo aliviarlos?
- Realizar estiramiento pasivo del músculo afectado
- Si se presenta durante la práctica deportiva, detener la actividad y estirar
- Aplicar calor relaja el músculo cuando el espasmo comienza
- Se puede aplicar hielo cuando el dolor mejora
- Si persiste el dolor muscular, los antiinflamatorios no esteroides pueden ser de ayuda
- Recurrir a sales efervescentes o bebidas isotónicas para reponer electrolitos perdidos
¿Cuándo se debe contactar a un profesional médico?
Consulte a un profesional si los calambres musculares:
- Se repiten de manera frecuente.
- Afecten el rendimiento deportivo
- No desaparecen con el estiramiento.
- Duran mucho tiempo.
Fuente: Hospital Privado Universitario de Córdoba